lunes, 12 de marzo de 2012

Un biblioofilo de la Serena en los monumentos a los Liberales en Zafrai

Diego Muñoz Torrero

Fue un sacerdote, catedrático y político que a los 11 años llegó a Salamanca para estudiar Teología y Filosofía . Estudia en laUniversidad, donde es nombrado en 1784 catedrático de Filosofía y en 1787 es nombrado rector de la Universidad de Salamanca.
Con el estallido de la Guerra de Independencia en 1808 es nombrado miembro de la Junta de Extremadura y más tarde diputado en las Cortes de Cádiz. Como diputado el 23 de diciembre de 1810 es nombrado miembro de la comisión encargada de redactar la constitución de 1812. De esta comisión será nombrado presidente el 2 de marzo de 1811. En las cortes de Cádiz fue uno de los lideres del grupo liberal destacando en su lucha contra la inquisición y a favor de la libertad de imprenta.
Con el regreso de Fernando VII regresa también el absolutismo, el rey disuelve las cortes, declara nulas todas su decisiones y hace encarcelar a la mayoría de sus componentes Muñoz-Torrero no es una excepción y es encerrado en el monasterio de San Francisco en Padrón (La Coruña), donde permaneció seis años. Fue excarcelado tras el éxito del levantamiento de Riego en 1820. Durante el trienio liberal (1820-1823) fue de nuevo diputado y un miembro destacado de las cortes.

Aquí nació Dulce Chacón



Dulce Chacón Gutiérrez nació en 1954 en Zafra, Badajoz. Hermana gemela de la, también escritora, Inma Chacón, se traslada con su familia a Madrid a los doce años, instalando su residencia definitiva en esa ciudad.
Comienza a publicar tarde; en 1992 publica su primer poemario, Querrán ponerle nombre, y con el segundo, Contra el desprestigio de la altura, obtiene el Premio Ciudad de Irún en 1995. Al año siguiente publica su primera novela Algún amor que no mate. Con Cielos de barro obtuvo el prestigioso Premio Azorín de Novela en el 2000.
Su primera incursión en la dramaturgia se estrena en 1998 con el título Segunda mano, y Eduardo Vasco dirige la adaptación al teatro de su primera novela en 2002.
Su última novela publicada fue La voz dormida, premiada en la Feria del Libro de Madrid por el Gremio de Libreros de Madrid como Libro del Año 2003. Ese mismo año se convoca en el Ayuntamiento de Brunete, el I Premio Literario de Novela Corta Dulce Chacón; en noviembre ingresa en el hospital a causa de una enfermedad repentina falleciendo el 3 de diciembre a los 49 años de edad.